Menorca ha sido, desde la prehistoria hasta tiempos muy recientes, lugar de paso de distintas culturas a causa de su situación estratégica en el centro del Mediterráneo occidental. Unos y otros dejaron un rico legado histórico en la isla, que hace de Menorca una tierra con un relevante patrimonio.

Cuenta con una población de 96.000 habitantes, concentrados en ocho municipios: Maó (capital administrativa de la isla), Ciutadella (antigua capital), Alaior, Ferreries, Es Mercadal, Es Castell, Sant Lluís y Es Migjorn Gran.

Menorca Cultural

Ruta Talayótica

Los talayots son, sin lugar a dudas, los monumentos prehistóricos más emblemáticos de la antigüedad de las Islas Baleares. La isla de Menorca cuenta con un valioso patrimonio arqueológico muy bien conservado. Entre los más importantes, podemos destacar: Naveta Des Tudons, Trebalúger, Binissafullet ó Torelló.

Ruta Histórica

La oferta de monumentos en Menorca es amplia y variada. No pueden dejar de visitar La Fortaleza de la Mola, Fuerte Malborough, Lazareto, Pedreres de S´hostal y Catedral Santa Maria de Ciudadela entre otro muchos.

Menorca Mediterránea

Con 216 kms de costa, Menorca cuenta con más de 70 playas.

Las playas y calas de Menorca son casi ilimitadas. Entre formaciones rocosas de pizarra y arcillas rojas, las playas de la zona norte nos sorprenden por su fondo marino, ideal para la práctica del snorkel. Destacan por su espectacular entorno, Cala Morell, Cala Tortuga, Cala Pilar, Cavalleria o Pregonda.

En la zona sur podemos encontrar gran cantidad de playas vírgenes de enorme belleza paisajística. Destacan por su fina arena blanca y su agua turquesa Binigaus, Escorxada, Son Saura, Macarella, Macarelleta y Turqueta.

Menorca Natural

Camí de Cavalls

El Camí de Cavalls es, quizás, la mejor manera de vivir Menorca en todas sus dimensiones. Recorriendo sus 185km descubrirá los mejores paisajes, pero también la gastronomía, la cultura y la historia de esta isla, declarada Reserva de Biosfera por sus extraordinarios valores naturales.

Es Grau, el parque natural “secreto”.

También llamado el Parque Natural de s’Albufera des Grau, es el área más protegida de la isla. Engloba lo que es la albufera de Es Grau propiamente dicha, la isla de Colom y el cabo de Favàritx, albergando una laguna con diversas plantas acuáticas, múltitud de aves y gran biodiversidad de especies.

La plataforma del Migjorn de Menorca.

Los barrancos del sur de Menorca constituyen uno de los hábitats más importantes de toda la isla desde el punto de vista ecológico. Su particularidad se basa principalmente en su geomorfología, que produce un microclima y unos hábitats específicos. La presencia de un curso de agua permanente en algunos de ellos, como en el de Algendar o en el de Trebalúger, da lugar a un conjunto de comunidades de plantas adaptadas a diferentes grados de inundación. Así pues, juncos, lentejas de agua, olmos, etc. se encuentran en un espacio reducido. En los acantilados encontramos comunidades de plantas especializadas.
Algunas de ellas, como la Scabiosa cretica, Hippocrepis balearica o Cymbalaria fragilis, son endémicas, es decir, que éste es uno de los pocos lugares en todo el mundo donde se pueden encontrar. En cuanto a la fauna, es también en los acantilados donde encontramos la de mayor interés, ya que normalmente suelen ser el lugar donde anidan las rapaces. Es en estos lugares donde tenemos los mayores “dormitorios” de alimoches (Neophron pernocterus) de toda la isla, lugar al que acuden en invierno decenas de ellos a pernoctar.

Salinas de Mongofra.

Una de las zonas húmedas de gran interés naturalista son las salinas de Addaia y Mongofra, hoy en desuso. Se trata de dos salinas del siglo XIX separadas por una estrecha franja de tierra por donde pasa actualmente la carretera que va a Mongofra Nou. Las aguas de estas zonas húmedas, sobre todo las de las salinas de Addaia, tienen una elevada salinidad porque reciben importantes aportes de agua de mar que filtra a través de una restinga que las separa del puerto de Addaia.

Sistemas dunares.

Menorca es la isla de las Baleares que tiene más cantidad de sistemas dunares. Existen 28 sistemas dunares, todos en estado de conservación diferente y los podemos identificar como campos dunares formando sistemas tipo playa-duna.

Islotes.

Menorca está rodeada de islotes costeros de extensión y características variables que suponen enclaves de alto valor ecológico, ya que en ellos se han mantenido condiciones que ya no existen en la isla principal. En general, la vegetación se reduce a las especies más resistentes a la influencia marina, como es el caso del hinojo marino (Crithmum maritimum). Pero también se dan ejemplos de islotes con extensas formaciones arbustivas, como la illa d’en Colom. En los islotes se han conservado numerosas especies de plantas autóctonas, y también algunos endemismos exclusivos de Menorca o de las Baleares. Éste es el caso, por ejemplo, del dafne menorquín (Daphne rodriguezii), particularmente abundante en la illa d’en Colom, o de la rapa mosquera (Dracunculus muscivorus), una planta endémica del Mediterráneo occidental que mantiene densas poblaciones sobre todo en la illa de l’Aire y la illa d’en Colom.

La lagartija balear (Podarcis lilfordi), sobrevive en los islotes costeros, al igual que los escarabajos de la familia de los tenebriónidos y algunos moluscos gasterópodos.
Numerosas especies de aves, sobre todo acuáticas, visitan asiduamente los islotes del litoral menorquín como la illa de l’Aire, lugar de cría de todas las aves acuáticas que se conocen en el Mediterráneo occidental.

Reserva Marina de la costa norte.

La Reserva Marina del Norte de Menorca fue creada en 1999 con el objetivo de proteger el litoral menorquín y conservar las especies que en ella habitan. Comprende las aguas distribuidas entre es Cap Gros, la Illa des Porros y la punta des Morter, y se distinguen tres áreas de distintos niveles de protección. Desde su creación, se ha observado un incremento gradual del número y el tamaño de las especies que la habitan y con frecuencia se pueden observar langostas rojas, meros, sargos, congrios y muchos otros peces típicos de las aguas mediterráneas.

Zonas húmedas.

A pesar de las pequeñas dimensiones de la isla, Menorca alberga una gran variedad de hábitats mediterráneos, entre los que destacan las masas de agua superficiales, como las albuferas, los torrentes o los estanques temporales.

Zonas húmedas litorales
– Albuferas y lagunas litorales: albufera des Grau y bassa de Morella.
– Marismas y prados litorales de agua dulce: prat de Son Bou, prat de Lluriac, prat de Son Saura y prat de Bellavista.
– Estanques de desembocadura de torrentes: Trebalúger, Algaiarens y Binimel·là.
– Prados litorales salados o salitrosos: generalmente asociados a salinas o bahías, como por ejemplo el puerto de Fornells.

Zonas húmedas interiores
– Estanques endorreicos temporales: Binissarmenya, sa Mesquida, sa Bassa Verda, etc.
– Tramos de torrente permanentes o estacionales: torrent d’Algendar, torrent des Pontarró, torrent de Cala en Porter, etc.

Zonas húmedas artificiales ó modificadas
– Salinas: salines de Mongofra, de Fornells y de la Concepció.
– Estanques artificiales (canteras, hoyos de arcilla, estanques de depuradora, estanques de regadío, etc.): Es Clot des Guix, basses de l’arenal de Tirant, etc.

Estas zonas húmedas son actualmente consideradas unos hábitats naturales que contienen y generan una gran diversidad ecológica y paisajística.