Situado en una finca de más de 30 hectáreas, el conjunto del hotel lo forman antiguas construcciones típicamente menorquinas que datan del S.XIX y que conservan su arquitectura original, permaneciendo intactas al paso del tiempo. La cuidada rehabilitación de las mismas ha llevado a Antic Menorca a convertirse en un alojamiento de lujo, donde los interiores siguen las líneas arquitectónicas del edificio creando una estancia cálida y acogedora, ofreciendo un entorno único donde espacios, aire puro y naturaleza componen la magia de este paraje.

Son dos las construcciones que forman el hotel; la “casa payesa” y el establo o “boyera”. Las habitaciones se distribuyen entre las dos edificaciones; 9 habitaciones en la casa payesa y 11 habitaciones en los establos.

Restauradas conservando sus peculiaridades arquitectónicas y estéticas típicamente menorquinas, se ha incrementado su valor histórico con piezas cuidadosamente seleccionadas de anticuarios europeos. Cada habitación cuenta con un estilo propio, donde el arte, la tranquilidad y el confort tienen una relevancia que se ha hecho imprescindible a la hora de diseñarlas.